10 ejemplos de mujeres que se sienten mejor después de engordar

En un mundo saturado con publicidad en el que reinan la belleza y la delgadez, uno acaba comparándose sin quererlo con los modelos y famosos que la pueblan. Al hacerlo, es fácil olvidar que el cuerpo de cada uno está "hecho" de manera diferente y tiene sus características individuales.

Las 10 mujeres de este artículo estaban atrapadas en esta forma de pensar hasta que por fin se liberaron y empezaron a tratar bien a sus cuerpos. Ellas son la prueba de que no es malo ganar uno o dos kilos: todo lo contrario. Estas 10 sanas y confiadas mujeres se sienten genial con unos cuantos kilos de más. 

1. Jolene Jones

Esta joven estadounidense se transformó por completo cuando dejó de levantar pesas y de comer solo pollo con arroz. "Algunos dirán que me descuidé, pero uno no puede poner precio a la felicidad. Para mí es encontrarme a mí misma y darme cuenta de que es posible tener más de una pasión", explica la feliz joven sobre su transformación.

2. Emma O'Neil

 

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La británica Emma quería, como muchas otras jóvenes, imitar a sus ídolos del mundo de la moda y empezó a hacer ejercicio y dieta. En retrospectiva se da cuenta de que por entonces sabía muy poco sobre alimentación sana y su propio cuerpo. "Me sentía tan insegura conmigo misma y mi cuerpo. Hacía demasiado ejercicio y lo hacía mal. Además, mi relación con la comida no era saludable". Ahora ha aprendido que, de vez en cuando, uno puede comer cosas no saludables y vaguear sin tener que sentirse mal. 

3. Liza Golden-Bhojwani

Por su deseo de ser modelo, Liza no comía apenas. Durante la Semana de la Moda de Nueva York, Liza solo consumió entre 250 y 500 calorías al día para no aumentar ni un par de gramos. Por un lado estaba muy contenta de compartir pasarela con sus ídolos; por otro, siempre tenía hambre. Finalmente abandonó esta práctica cuando un par de veces se desmayó mientras preparaba la comida. 

En ese momento comenzó a comer más, pero sobre todo cosas no saludables. A esto le siguieron fluctuaciones de peso, que intentó compensar haciendo ejercicio. Cuando conoció a su marido en India, bajó finalmente a un peso saludable y ahora trabaja para tres agencias de modelos; pero esta vez como modelo de talla grande (44). 

4. Megan Jayne Crabbe

Desde los 15 años, Megan Jayne Crabbe sufrió desórdenes alimenticios. Estaba demasiado delgada hasta que decidió optar por una vida más saludable. Megan comenzó un entrenamiento para ganar fuerza y aumentó progresivamente su consumo de calorías. Después de un tiempo estaba en forma e incluso tenía músculos. Sin embargo, esto no la hacía feliz, por lo que volvió a dejarlo. Como resultado, su cuerpo volvió a cambiar. "Sé que no TIENES QUE engordar para aprender a amarte a ti mismo. Pero era lo que mi cuerpo y mi alma necesitaban para ser felices", explica en su cuenta de Instagram.

5. Emily Skye

7 años y 13 kilos separan estas dos fotos de la australiana Emily. En el pasado Emily se torturó en la máquina de andar del gimnasio y comió menos de lo que debía. Su objetivo era estar tan delgada como fuera posible. Sin embargo, ni comía bien ni era feliz, pues debía luchar contra su depresión. "Hoy como más que nunca antes en mi vida y me encanta tener músculos. Ya no me preocupa cómo me veo porque estoy feliz conmigo misma", explica. 

6. Mackenzie Forbes

Antes de comer de forma más saludable y practicar ejercicio con pesas, Mackenzie pesaba 38 kilos. Hoy la canadiense pesa casi 64 kilos y está más feliz que nunca. "Cuando miro atrás, me hace gracia haber pensado que estar más delgada me haría más feliz y popular", explica. 

7. Julia Bässler

Julia estaba obsesionada con la cifra que su báscula marcaba cada mañana: 38 kilos. No es de extrañar que las kilocalorías máximas que se permitía a sí misma consumir al día fueran 500. Hoy está feliz de haber comenzado a entrenar con pesas. "No solo he aumentado 12 kilos: también he aprendido muchísimo sobre mí y mi cuerpo", relata la joven. 

8. Nathalia Novaes

Nathalia trabajó como modelo "normal" durante años y siempre estuvo bajo la presión de mantenerse delgada y en forma. Nathalia pasaba hambre y tomaba laxantes para mantener su peso y su barriga plana. Pero en un momento dado decidió que no podía soportar más la presión y comenzó a alimentarse de forma saludable con regularidad. Hoy lleva la talla 36 y sigue modelando en grandes pasarelas. La diferencia: ahora es feliz. 

9. Tatiana K.

Durante años, Tatiana se sentía malhumorada por tener que prohibirse comida para poder mantener su peso. "Me sentía insegura y siempre procuraba no comer demasiado". La realidad es que su peso estaba por debajo de lo saludable. Un día decidió dejar de sentirse infeliz y comenzó a hacer ejercicio con pesas. En unos tres meses ganó cerca de 16 kilos, además de la autoestima que tanto quiso. 

10. Charli Howard

Charli sufrió desde su juventud desórdenes alimenticios, a los que describió como su demonio personal. "Solo quieres desaparecer, porque piensas que no vales nada". Cuando su agencia de modelos le hizo saber que tenía que adelgazar aun más, decidió que era hora de emprender el camino hacia una vida saludable y comenzó a engordar. Cuando los primeros kilos empezaron a sumarse a su báscula, su agencia la despidió. En la actualidad ha aumentado 6 tallas de ropa, además de su autoestima en gran medida. Sus curvas también le proporcionan éxito: recientemente fue portada de la revista británica Vogue. 

No solo perder peso es admirable: también lo contrario. Y es que despedirse de los ideales reinantes y apostar por el cuerpo de uno también es merecedor del mayor de los respetos. Estas mujeres son un ejemplo de que es necesario amarse a uno mismo y a nuestros cuerpos, sin importar lo que los demás esperan. 

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