Gato malvivió 2 años encerrado en caja de transporte

Todos los que tienen un gato las conocen muy bien: se trata de las prácticas cajas para transportar a sus peludos de cuatro patas, siempre y cuando ellos también colaboren.  

Los prácticos contenedores están diseñados para transportar a un gato durante un tiempo corto. La sola idea de mantener a un animal encerrado por más de un par de horas ya nos suena a claustrofobia. 

Por esta razón, los encargados de un refugio de animales en Houston, Texas, no podían creer lo que veían cuando les trajeron un gato, que, como ya adelantamos, había pasado casi los dos años de su vida encerrado en una pequeña caja de transporte.

Los empleados sacaron al intimidado Samuel de su estrecha prisión con dulces palabras.

Su sufrimiento era evidente. Solo piel y huesos, su pelaje estaba sucio y enredado, y sus ojos estaban hinchados a consecuencia de un caso grave de sarna.

Los veterinarios le dieron pocas esperanzas a Samuel, su cuerpo estaba demasiado débil debido a tantos años de maltrato, así que decidieron observar su evolución durante algunos días, y si no mejoraba, tendrían que sacrificarlo para terminar con su martirio. 

Pusieron una foto de Samuel en su página de Facebook para llamar la atención sobre la crueldad con la que lo habían tratado. Entonces recibieron una feliz sorpresa: Leslie Raines, asistente de un veterinario local, vio las fotos y se enamoró a primera vista de este flacucho animalito caído en desgracia. 

Leslie se puso en contacto con el refugio y se ofreció a cuidar a Samuel. La chica lo llevó a una clínica veterinaria, donde los doctores comenzaron de inmediato a tratar su sarna y las lesiones por la presión padecida durante su vida dentro de la pequeña caja.

Leslie estaba convencida de que detrás de la miserable apariencia de Samuel había un minino sano y hermoso que solo necesitaba un tiempo para florecer. Y poco a poco vio que tenía razón. Mientras Samuel aumentaba lentamente de peso y se curaba de sus enfermedades, empezó a aprender lo que significa moverse libremente.

No sabía cómo jugar, cómo correr ni cómo sentarse en un sofá. Incluso tenía miedo de su propio reflejo porque nunca antes lo había visto.

Poco a poco su tupido pelaje negro volvió a crecer y se puso tan bello, grueso y esponjoso como corresponde a su verdadera naturaleza. A pesar de su tormentoso pasado, el gatito era cariñoso y confiaba en las personas. 

Cuando Samuel se recuperó lo suficiente, Leslie comenzó a buscar a alguien que le ofreciera un hogar permanente. Y la foto con su nuevo look llamó enseguida la atención: Bryan Smith había perdido a su amado gato un año antes, y Samuel le recordó de inmediato a su antiguo minino. 

Cuando los dos se conocieron, a Leslie le quedó claro que Bryan sería el dueño adecuado para Samuel. Era gentil, paciente e irradiaba serenidad. Samuel se encontraba más relajado que nunca en su presencia. Había tomado una decisión: quería que este hombre fuera su dueño.

Mientras tanto, ha logrado superado su miedo a los muebles y le gusta tumbarse en sillones y sofás. Y a veces, incluso mira las ventanas sin asustarse de su reflejo.

Salió de una prisión y aprendió a amar su libertad.

Créditos:

Bored Panda

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