Una madre evidencia en un vídeo maltrato infantil en una guardería

ADVERTENCIA: este artículo contiene imágenes que podrían perturbar a algunos lectores. 

En estos tiempos, los ingresos de una sola persona casi nunca son suficientes para alimentar a toda una familia, por lo que las guarderías son indispensables. Además de recibir un cuidado cariñoso, los niños también tienen la oportunidad de jugar con amigos de su misma edad y aprender a convivir pacíficamente.

Pero si una guardería no cuenta con el presupuesto suficiente y ninguno de los pocos educadores se da cuenta de que uno de los niños está siendo maltratado porque tienen otras tareas que hacer, entonces algo está terriblemente mal.

Un día como cualquier otro, la joven madre Tracy Blinov, de Montana (EE.UU.), tuvo que ir a trabajar una mañana, así que dejó a su hija Eliana, de 7 meses de edad, al cuidado de la guardería "Busy Hands Daycare".

Pero poco tiempo después sonó el celular de Tracy: la llamaron de la dirección del jardín de niños para que viniera rápidamente. La madre se angustió enseguida cuando le informaron que Eliana había sufrido mordeduras por parte de otro niño.

Tracy se puso en marcha hacia la guardería tan rápido como pudo. Lo que vio allí superó sus peores temores: ¡su hija había sido mordida varias veces!

Los niños pequeños se muerden unos a otros con bastante frecuencia. Pero en este caso, toda la cara de Eliana estaba cubierta de mordeduras visiblemente dolorosas. ¿Cómo sucedió esto sin la intervención de los empleados de la guardería?

Consternada, Tracy exigió ver el vídeo de la cámara de seguridad del lugar y lo que descubrió allí le revolvió el estómago. El niño mayor que había mordido a su hija pequeña pudo hacerlo durante un minuto y medio sin que nadie se diera cuenta.

Eliana tenía diez mordiscos en la cara y el cuerpo. El niño de 2 años que la mordió había sido expulsado de otra guardería una semana antes por morder con frecuencia a los niños de aquel lugar.

Debido a que los padres del niño agresivo habían ocultado estratégicamente este "detalle" ante a la dirección de la guardería "Busy Hands", los educadores no sabían que el nuevo niño era "mordelón" y un peligro para sus compañeros de juego. Asimismo, declararon que habían acudido de inmediato a Eliana después de escuchar sus llantos.

Las mordeduras eran tan profundas que la niña tuvo que tomar antibióticos para evitar consecuencias aun peores. Tracy exigió una investigación para que la administración del jardín de niños rindiera cuentas. Afortunadamente, Eliana mejoró rápidamente y recupero su buen humor.

¡Qué pesadilla! Todas las instituciones infantiles deben contar siempre con suficientes educadores para que todos los niños estén bien cuidados y protegidos, incluso los unos de los otros.

Créditos:

Newsner

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