Mamá escribe carta en FB a los violadores de su hija que se suicidó a los 15

Linda Trevan tiene el corazón roto y sabe que no hay manera de arreglarlo. Ha pasado por lo peor que un padre puede pasar: la pérdida de un hijo.  

La hija de Linda, Cassidy, tenía solo 13 años cuando un grupo de niñas de su colegio la eligió como su objetivo. "El acoso de sus compañeras empezó con insultos y la golpearon varias veces en la cara", dice Linda. Pero la situación fue a peor rápidamente. 

El acoso continuó con llamadas telefónicas y comentarios en las redes sociales. La situación era tan grave que Cassidy no quería ir a la escuela. No podía ni siquiera imaginarse entre las acosadores que estaban haciéndole la vida imposible. Pero después de un tiempo yendo a terapia, la joven consiguió renovar su confianza y fue capaz de ir a la escuela dos días a la semana. Parecía que las cosas estaban yendo mejor: la cabecilla del grupo que había estado acosándola incluso se disculpó y quería ser amiga de Cassidy.  

Facebook/Cassidy Trevan

Al menos eso es lo que Cassidy pensó cuando siguió a sus nuevas "amigas" a una casa el 15 de febrero de 2014. Las niñas querían salir con ella después de clase y la invitaron para que pudieran divertirse todas juntas. Pero era solo una trampa para conseguir que Cassidy estuviera sola. En el momento en el que puso un pie en la casa, dos chicas la atacaron. El horror comenzó. 

"Eran unos chicos mayores que Cassidy no conocía. Las dos chicas se sentaron y esperaron. Se la repartieron por turnos, incluso se cronometraron. Otro chico estaba sosteniendo la puerta mientras los otros dos la violaban", cuenta Linda. 

Cuando Linda descubrió que su hija había sido violada por dos chicos de 15 años, quedó devastada. Acudieron a la policía, pero Cassidy estaba tan asustada de lo que el grupo le haría si se enteraba, que no quiso declarar nada. Sin la declaración de Cassidy, la policía no podía abrir un caso y las cargos fueron desestimados. Sin embargo, esto no hizo que dejaran de acosar a Cassidy. Incluso después de la violación, las chicas siguieron llamando a Cassidy y martirizándola en las redes sociales. Al no ver ninguna otra solución, Linda y su hija se mudaron para que Cassidy pudiera ir a otra escuela. 

Facebook/Cassidy Trevan

Pero, de alguna forma, esto no fue suficiente. Cassidy estaba tan traumatizada por la experiencia, que sufría un trastorno de estrés postraumático. No podía comer ni dormir bien y sufría ataques de pánico constantemente. Linda hizo todo lo que estuvo en su mano para ayudar a su hija, pero llegó un momento en el que ya no pudo hacer nada más por ella. Con solo 15 años, Cassidy decidió terminar con todo su dolor y sufrimientos y se quitó la vida.  

El mundo de Linda se derrumbó. Y, aunque sabe que nunca se podrá recuperar de su pérdida, un año después del suicidio de su hija pudo hablar abiertamente sobre el infierno que habían pasado. En ese punto, decidió contar a todo el mundo lo que había pasado y publicó una carta en su página de Facebook:

Facebook/Linda Trevan

"EL ACOSO MATÓ A MI HIJA...

He mantenido silencio durante mucho tiempo...

Hay un grupo de niños crueles en el colegio Wellington Secondary (chicas y chicos que en aquel momento tenían 13 y 15 años) que llevaron a cabo un crimen terrible contra mi dulce niña Cassidy Trevan el 15 de febrero de 2014. 

Cassy solo tenía 13 años en aquel entonces y, aunque yo pasé casi 2 años desesperada haciendo todo lo que podía para mantenerla con vida, ella nunca llegó a recomponerse. Aunque nos mudamos de ciudad, nunca pudo volver a pisar una escuela de nuevo, nunca pudo volver a estar rodeada de gente, una rápida escapada a alguna tienda terminaba normalmente en lágrimas o ataques de pánico. 

Tuve que ver cómo mi hija sufría los siguientes 22 meses a causa de esos demonios... le aterraba que la encontrarais de nuevo, una y otra vez; algunos la seguisteis acosando, a través de otras personas conseguisteis poneros en contacto con ella a través del teléfono o las redes sociales, incluso después de lo que ya le habíais hecho. El crimen siempre estaba en su mente, sufría pesadillas, insomnio, ansiedad, ataques de pánico, trastorno de estrés postraumático y, por consiguiente, una enfermedad mental que empeoraba cada día. 

Sin poder ayudarla, vi cómo mi amada hija se debilitaba ante mis ojos, mental y físicamente. Raramente salía de la cama, hasta que no pudo soportar más el dolor y el tormento que le causasteis. Lo que le hicisteis fue una causa directa de su suicidio el 12 de diciembre de 2015. 

Yo sé quiénes sois, vosotros sabéis quiénes sois y la policía sabe quiénes sois. Espero que la culpa os persiga por el resto de vuestros días y que si un día tenéis la suerte de tener hijos, os acordéis de lo que le hicisteis a mi amada pequeña y os imaginéis cómo os sentiríais si se lo hicieran a vuestros hijos. 

Cassy era mi mundo, todavía lo es y siempre lo será. Pero ahora ya no tengo nada y sigo buscando una razón por la que seguir adelante sin ella. No solo causasteis la muerte de mi hija, la hija a la que he amado y he entregado mi corazón, mi alma y todo mi ser durante 16 años, también habéis hecho desaparecer mi futuro con ella. Nunca la veré casarse, nunca sostendré a mis nietos en brazos. Destruisteis tantas vidas en un acto estúpido, egoísta y terrible propiciado por la envidia de una chica mezquina que hizo que todos os pusierais de su lado. No era un juego, no era solo una noche de diversión para vosotros, os llevasteis la inocencia de mi niña, su confianza en la humanidad, su dignidad, su derecho a ser un ser humano, la posibilidad de vivir su vida de forma normal... y al final os llevasteis incluso su vida. 

No soy una persona mezquina, enfadada o con ansias de venganza... pero lo que hicisteis... espero que nunca podáis perdonaros a vosotros mismos y nunca os olvidéis del nombre de Cassidy Trevan. Toda vuestra vida tendréis las manos manchadas de sangre. 

El acoso mató a mi niña, debemos tomárnoslo en serio. Por favor, compartid este mensaje. 

Linda Trevan". 

Es una tragedia que una chica hermosa que tenía toda su vida por delante tuvo que verla destruída por unos niños sin corazón. Y el hecho de que los autores del acoso y la violación nunca hayan sido llevados ante la justicia hace esta historia aún más trágica.  

Facebook/Cassidy Trevan

Solo podemos esperar que las palabras de Linda no caigan en saco roto y que lleguen hasta los responsables de la muerte de su hija, y que sean perseguidos por la vergüenza y la culpa durante el resto de sus vidas. 

Facebook/Coconut Wireless Australia

Las palabras de Linda son conmovedoras, pero también difíciles de leer. El dolor de esta mujer que perdió a su hija por culpa de la crueldad de otras personas es realmente desgarrador. 

Linda escribió esta carta porque quiere crear conciencia sobre el problema del acoso escolar. La historia de Cassidy es una entre miles y hay muchos otros niños que todavía pueden salvarse. Esperamos que las palabras de Linda lleguen hasta ellos, sus familias y sus escuelas a tiempo. 

Créditos:

9news

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