Por qué las 17 aguas más bellas del mundo son también las más peligrosas

Aunque ya no sea época de baño donde vivas, para cuando toque quizás no quieras acercarte a estas aguas. Son preciosas, como puedes ver e invitan a un rico baño...

Sin embargo, adentrarse en ellas puede resultar mortal...

1. El Agujero Negro de Andros

El "Agujero Negro de Andros“ en las islas Bahamas tiene 47 metros de profundidad y es realmente un regalo para la vista, pero sus aguas son tan sulfurosas que nadar o sumergirse en ellas puede provocar la muerte.

2. El Pozo de Jacob, en Texas

Este fascinante pozo natural de Texas, EE.UU., solo tiene 9 metros de profundidad, pero tiene truco. Aunque bañarse en él no es peligroso, llegar hasta el fondo conduce a una sinuosa red de túneles y cuevas. Muchas personas no precavidas que se han aventurado hasta el fondo no han logrado salir nunca más de allí. 

3. El Gran Agujero Azul, de Belice 

El "Gran Agujero Azul" de la costa de Belice, Centroamérica, parece un paraíso para los bañistas. Sin embargo, su belleza es engañosa: muchos buceadores encuentran este lugar irresistible y se dejan llevar por guías inexpertos a sus profundidades. Esto ha llevado a muchos amateurs del deporte a la muerte. 

4. El lago Michigan

El gigantesco lago Michigan linda con los Estados de Indiana, Illinois, Wisconsin y Michigan, en EE.UU. Desde que en 1950 un avión con 58 pasajeros se precipitó sobre sus aguas, y ni el avión ni sus ocupantes fueran nunca encontrados, el lago ha pasado a ser una especie de Triángulo de las Bermudas. Además, cada año las fuertes corrientes del lago se llevan la vida de decenas de bañistas no precavidos. 

5. Horseshoe Lake, Montaña Mammoth 

El aparentemente idílico Horseshoe Lake ("Lago Herradura“), enmarcado en la zona montañosa de la Mammoth Mountain, California, EE.UU., no es tan inofensivo como parece pese a la hermosa silueta a la que debe su nombre. El motivo de ello es el dióxido de carbono que contiene, que ha causado la muerte a cuatro personas y acabado con los árboles de su orilla. Innumerables señales alertan de su peligro. 

6. El Agujero Azul, de Dahab

El Agujero Azul, de Dahab, Egipto, es uno de los lugares más peligrosos para bucear del mundo. Su extraña orientación hace que los buceadores a menudo se encuentren en una caída sin retorno más allá de los 80 metros. Además, al acumularse el nitrógeno, se pierde la orientación y se producen alteraciones cognitivas. Unos 300 buceadores han perdido la vida en estas aguas, que es la cifra más alta de muertes por buceo provocadas en un lugar en concreto en el mundo.

7. Río Tinto, Andalucía, España

El Río Tinto, en Andalucía, España, debe su extraordinario color a la meteorización de minerales hallados en los yacimientos a lo largo del río. El ácido sulfúrico no solo hace que el agua sea de un rojo parecido a la lava, sino que además es tan ácida que pocos microorganismos pueden sobrevivir en ella. Aunque se desaconseja encarecidamente bañarse en el río, no es peligroso admirar su belleza. 

8. El lago hirviente, de Dominica

El Lago hirviente, en la isla del Caribe Dominica, se reconoce ya a primera vista como algo que es digno de respeto. Sus aguas se alimentan de manantiales volcánicos y son tan calientes que aún no se ha podido medir su temperatura. Nadar en el lago está, por supuesto, estrictamente prohibido. 

9. El Paso de Bolton, en Yorkshire, Inglaterra

El "Bolton Strid" (Paso de Bolton), en Yorkshire, Inglaterra, parece un pintoresco arroyo directamente sacado de un cuento de hadas con sus piedras bañadas en musgo. Sin embargo, su belleza oculta su peligrosidad: nadie que se haya adentrado en él ha salido vivo para contarlo. Sus poderosas y tumultuosas corrientes, sus diversas profundidades y la fuerza de la presión del agua empujan rápidamente bajo la superficie. Según la leyenda, todo el que se aventuró a sus aguas murió ahogado.

10. El Lago Kivu, en Ruanda

El Lago Kivu es un lago centroafricano, en Ruanda, aparentemente pacífico e inofensivo, pero que en sus profundidades alberga una alta concentración de dióxido de carbono y metano. Desde la década de los 70 el contenido en metano ha subido drásticamente y se estima que en los próximos años seguirá haciéndolo. Esto podría provocar una expulsión de gases, que podría costar la vida de las personas de sus alrededores.   

11. Lago Karachai, Montes Urales

El lago Karachai, situado al sur de los montes Urales, en la Rusia occidental, es un lugar de ensueño. Sin embargo, nadar una sola hora en sus aguas provoca la muerte. A lo largo de los años se han vertido tantos residuos radiactivos que se dieron casos de personas que perecieron tras una hora de baño en sus aguas sin protección. Además, aproximarse al lago puede provocar envenenamiento por radiación. 

12. Lago Mono, en California

El Lago Mono, de California, EE.UU., es de una belleza incontestable, pero sus aguas tienen un alto contenido en sales, que hacen que esta sea también alcalina. Desde que en los años 40 la ciudad de Los Ángeles desvió el agua que fluía hacia el lago, el nivel del agua disminuyó, y su contenido salínico subió. En la actualidad solo sobreviven ciertos cangrejos, una especie de algas y algunas moscas en el agua y sus alrededores. Bañarse en este lago está claro que es muy mala idea. 

13. Lago Monoun, de Camerún

En agosto de 1984 se produjo en el Lago Monoun, al noroeste de África, en Camerún, una erupción límnica que causó la muerte de 37 personas en los alrededores. 
Desde 2003, el agua saturada con dióxido de carbono se desvía a la superficie desde las profundidades del lago con el fin de evitar la acumulación del gas. El aire en el lago sigue siendo extremadamente peligroso, al ser rico en CO2.

14. Lago Nyos, Camerún

El lago Nyos, también situado en Camerún, es muy peligroso por motivos similares. En 1986 el lago de cráter con forma casi circular de un volcán inactivo liberó enormes cantidades de dióxido de carbono, matando a unas 1.700 personas en un radio de  27 kilómetros. Desde el año 2001, se ha llevado a cabo una desgasificación controlada con tuberías para evitar estas tragedias en el futuro.

15. Lago de Ozarks, en Missouri

El lago Ozarks en Missouri (Estados Unidos) podría ser tan inofensivo e idílico como promete su apariencia, si no fuera por la existencia del hombre. Puesto que no existe ninguna política de supervisión del tráfico marítimo, los barcos, barcas de motor y yates allí navegan de forma implacable, poniendo a los barcos más pequeños y a los que nadan en el lago en grave peligro. El lago se considera el tercero más peligroso de los Estados Unidos.

15. Río Tualatin, Oregón

Las turquesas aguas del río Tualatin, en Oregón, deben su color a un tipo de alga salvaje que ha acabado con la vida de decenas de perros que se han adentrado en ellas. Pero el ser humano también ha de tener cuidado: tragar un poco de este agua produce con seguridad diarreas y náuseas. Esto puede provocar finalmente incluso parálisis e incluso la muerte. Aunque en la actualidad se bombean grandes cantidades de agua limpia hacia el río para acabar con la alta concentración de la dañina alga, esta sigue creciendo tercamente.

16. La Laguna Azul, de Derbyshire

Cuando una cantera de Derbyshire, Inglaterra, se inundó, la población se alegró de su suerte: y es que, a causa de ello, se creó un pequeño lago con agua tan brillante que rápidamente fue bautizado como la "Laguna Azul". El lugar se volvió pronto un lugar de veraneo. Sin embargo, enseguida creció la desilusión. El agua contiene un pH de 11,3, un valor muy alto y en absoluto recomendable para la piel humana. Los que allí nadaron desarrollaron enseguida diversas enfermedades de la piel y quienes tragaron algo del agua, tuvieron que ir urgentemente al médico. La basura y cadáveres de animales también convierten el agua en una abominable fuente de infección, en la que uno no querría ni sumergir un dedo del pie.

Para evitar que la gente se bañara, la comunidad tomó una extraordinaria decisión: teñir las aguas de negro. 

17. Lago Natron, Tanzania

El Lago Natron, en Tanzania, África, está a los pies del volcán „Ol Doinyo Lengai“. Sus aguas contienen un alto contenido en carbonato sódico, que llegan al lago desde el volcán colindante. Su alcalinidad puede alcanzar un nivel de pH de hasta 10,5, sus rojas aguas llegan hasta los 60 °C y sus sales conservan los seres que mueren en sus orillas en una gruesa costra.

Es fascinante cómo la belleza va de la mano del peligro en muchas ocasiones. Y, en algunos de estos casos, la primera ha de ser apreciada desde una considerable distancia. 

Créditos:

Brightside

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