Mujer encuentra a drogadicto amigo de la infancia y lo transforma

El consumo de drogas destroza vidas. Millones de personas en el mundo caen presas de las garras de este adictivo producto y se ven abocados a una vida miserable. En contadas ocasiones los afectados pueden retomar sus vidas anteriores. Por eso resulta increíble que un encuentro fortuito pueda sacar a alguien de ese infierno. Es el caso de Patrick Wanjiru, que pudo darle un giro a su vida gracias a una persona de su pasado. 

Patrick, que hoy tiene 34 años, fue expulsado de la escuela en su adolescencia por fumar cigarrillos y marihuana. Patrick fumaba durante los recreos en el baño de la escuela con otros compañeros. Tras su expulsión, logró que lo aceptaran en otra escuela pero lo volvieron a expulsar de allí ya que no era capaz de dejar su adicción. Su madre lo envió varias veces a un centro de desintoxicación, pero todas las veces se logró escapar. 

Durante muchos años Patrick se dejó arrastrar hasta las profundidades de su infierno. Como vivía en la calle, tenía que pedir comida y dinero. Durante horas buscaba en la basura objetos que luego pudiera vender a cambio de drogas. Solo su madre se preocupaba por él y le procuraba comida. Sin embargo, su situación no cambiaba; hasta que su destino dio un giro en octubre de 2017. 

Un día Patrick le habló a una mujer, que resultó ser una excompañera de la guardería. Wanja Mwarau no podía creer que ese fuera su amigo Patrick. Este estaba en los huesos y envuelto en ropas pestilentes. Wanja lo invitó a comer. 

Una vez en la cafetería, Wanja, que era ahora enfermera y tenía 32 años, le dio su teléfono y le prometió que lo ayudaría si Patrick le pedía ayuda. En los días siguientes Patrick llamó en varias ocasiones a Wanja desde teléfonos prestados para charlar. Finalmente, le explicó que quería salir de su adicción. Wanja se mantuvo fiel a su promesa e hizo todo lo posible para liberarlo de su adicción. 

Wanja intentó recaudar dinero en Internet para pagar una clínica de desintoxicación para Patrick. "Abrimos una página de crowdfunding. Al principio solo conseguimos 41.000 chelines kenianos (320 euros), pero solo 9 días en la clínica costaban 100.000 chelines kenianos (800 euros)", cuenta Wanja. 

Pese a no haberlo conseguido todo, Patrick pudo comenzar con su desintoxicación unos días. En poco tiempo su estado mejoró notablemente. Wanja compartió con orgullo el progreso de su amigo en Facebook: "Hace una semana, Patrick y yo casi no podíamos ni mantener una conversación normal. Tenía que sostenerle la cabeza con la mano para que pudiera concentrarse. Hoy hablamos entre nosotros con total normalidad, mientras él me mira confiado ", escribió la enfermera.

Un empresario de Mombasa leyó por casualidad el post de Facebook y les ofreció contar su historia a través de su cuenta de Twitter. El resultado fue increíble: Su tuit se compartió más de 50.000 veces. Incluso algunos medios keniatas comenzaron a escribir sobre la maravillosa recuperación de Patrick. Esto lo cambió todo: la clínica dejó que Patrick terminara su rehabilitación sin pedir más costes. El hombre la terminó con éxito. 

Incluso después de su rehabilitación, Patrick siguió reconstruyendo su vida. Wanja lo ayudó a abrir su propio negocio: "La tienda de Hinga", con el dinero de las donaciones que sobró gracias a que no tuvieron que pagar la rehabilitación completa. Gracias a este negocio, el hombre pudo por fin encontrar un oficio que lo puso en el buen camino. 

La historia de Patrick ha despertado mucha atención en Kenia e inspirado a muchísimas personas. Pero también la ayuda de Wanja emocionó el corazón de muchos keniatas. Patrick está irreconocible. Gracias a su determinación pero también a la ayuda de una persona muy especial: y todo gracias a un encuentro fortuito. 

Créditos:

boredpanda, nation, bbc

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