Adolescente da a luz a bebé sin saber que estaba embarazada

A veces la vida nos trae sorpresas. Pero muchas veces, esas sorpresas se pasan de la raya y nos dejan totalmente descolocados. Esto le pasó a Emma Crofts-Wilson, una chica de 19 años de Nueva Zelanda.  

La noche anterior al impensado día, Emma sentía que le dolía un poco la espalda y el estómago. Sin preocuparse demasiado, tomó unos analgésicos y se fue a dormir. Al día siguiente, aún se sentía medio rara, pero intentó no darle importancia. 

Su familia había salido y se encontraba sola en casa cuando, en la cocina, sintió algo extraño en su entrepierna. Entonces se miró para ver qué pasaba y descubrió algo que de seguro no olvidará por el resto de sus días: por su entrepierna se asomaba… ¡una cabeza!

“No sabía qué estaba sucediendo”, afirma la joven, “solo sentí un escozor, y cuando miré, vi una cabeza. Ahí es cuando me di cuenta. Lo único que supe después es que tenía un bebé en mis brazos”.

¿Leíste bien? Pues sí: Emma dio a luz a un bebé, del cual no tenía idea que estaba embarazada, de sopetón y en medio de su cocina. Perdió casi un litro de sangre en el proceso.

Con el shock de la situación, ni siquiera fue capaz de gritar o pedir ayuda. Simplemente tomó unas tijeras de cocina, cortó el cordón umbilical y envolvió al bebé en una toalla. 

Luego, le envió un mensaje de texto a su mamá diciendo: “Por favor no te enojes o enfades, pero acabo de tener un bebé. No sé qué hacer”. 

Continuando con su shock, intentó limpiar la sangre que cubría el suelo de la cocina. Así hasta que la familia llegó (prácticamente corriendo). Inmediatamente, la llevaron al hospital mientras le preguntaban una y otra vez que quién era el padre.

¡Pero la chica ni siquiera sabía su nombre! Solo había tenido una noche de sexo casual con él durante las vacaciones. Así que de ello ni hablar, pues se trataba de un tipo australiano que andaba de paso. 

Esto era lo que menos le preocupaba en ese minuto, en todo caso. En el hospital le hicieron una pequeña cirugía para corregir un pequeño desgarro que se había hecho y, además, le sacaron la placenta. Llamó a su hija Hannah-Marie Teira. 

Resulta que Emma no había notado el embarazo debido a sus períodos menstruales irregulares. Además, normalmente usa ropa holgada y no había notado realmente la diferencia... Usualmente tenemos de 7 a 9 meses para prepararnos mentalmente cuando vamos a tener un bebé. Pero en este caso, ¡solo unos minutos! ¿Te imaginas una situación así? 

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