Madre adoptiva se niega a sacrificar a su pitbull enfermo

Algunas vidas empiezan de forma difícil y penden de un hilo. Por su parte, los animales que nacen enfermos dependen de la decisión que tomen sus dueños: sacrificarlos para evitarles un mayor sufrimiento o conservarlos sabiendo que lo más probable es que no sobrevivan. Pero este caso fue diferente.

La pequeña Sasha nació con graves problemas de salud, pero Marie DeMarco está convencida de que la perrita pitbull todavía tenía posibilidades de llevar una buena vida canina, aunque un poco distinta a la de los demás cachorros. 

Facebook/Penny The Peanut Pibble

La cachorrita nació a principios de septiembre de este año con una anomalía. Tenía paladar hendido y labio leporino, lo que le impedía alimentarse con normalidad. Por lo tanto, la pequeña de cuatro patas fue entregada a la organización de protección animal de Nueva York SNARR, que se especializa en perros que requieren cuidados especiales.

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Debido a que Sasha tenía que ser alimentada por una sonda, el director de SNARR recurrió a Marie. La practicante de veterinaria tenía mucha experiencia con gatitos recién nacidos y gravemente enfermos, así que era la persona ideal para hacerse cargo de Sasha. Marie comenzó de inmediato a cuidar a la pequeña pitbull con mucho amor.

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Para mala suerte del animalito, Marie se dio cuenta al poco tiempo de que no solo el paladar y los labios de Sasha tenían un defecto, sino que su cabeza era más grande de lo normal. Después de algunas pruebas, resultó que la pequeña pitbull padecía hidrocefalia; es decir, un agrandamiento patológico de los ventrículos cerebrales.

Facebook/FURRR 911

Para colmo de males, Sasha también tenía una enfermedad respiratoria, una infección en el tracto urinario y malformaciones en el sistema musculoesquelético. A pesar de todas estas malas noticias, Marie se negó a que le practicaran la eutanasia a la perrita. Algo en el fondo de su corazón le impedía renunciar a la pitbull. Y Sasha, por su parte, demostró su naturaleza combativa. 

"Su voluntad y determinación son increíbles", explica la cuidadora de animales. Pese a sus múltiples padecimientos, Sasha es alimentada cada tres o cuatro horas al día para evitar que su temperatura corporal se reduzca. Le ponen pequeños suéteres tejidos para mantenerla abrigada y recibe medicamentos diariamente.

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A Marie le preocupa mucho el bienestar de Sasha y ha creado un vínculo afectivo con ella. "Cuando la tomo en brazos y la beso, ella me lame la nariz". Además, a los gatos que están bajo los cuidados de Marie les encanta la cariñosa compañía de esta pitbull. Es como si también quisieran cuidar a la pobre criatura.

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Aunque el futuro de Sasha todavía es incierto, Marie está decidida a no abandonar a la perrita. En respuesta a un comentario de Facebook que sugiere que lo mejor es practicarle la eutanasia a esta cachorrita, la veterinaria respondió:

"Todos aquellos que creen que estamos prolongando la vida de Sasha por medios artificiales están equivocados. Soy la enfermera de Sasha y la he estado cuidando desde el primer día que llegó a nuestro centro. Sí, la alimentamos varias veces al día, ha recibido antibióticos solo en dos ocasiones y actualmente solo necesita un medicamento por día. Sasha tiene una voluntad extraordinaria de sobrevivir, y yo continuaré apoyándola. Como enfermera de urgencias que también soy, cada vida es valiosa para mí, no solo la humana. A menudo, los refugios de animales, los hogares de acogida o los veterinarios recomiendan la eutanasia con demasiada rapidez, sin darle al cachorro o gatito la oportunidad de luchar por su vida. Tomé la decisión de cuidar a Sasha. Estoy convencida de que el tiempo y el esfuerzo merecen la pena".

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Gracias a la dedicación de Marie, la pequeña Sasha tiene muchas probabilidades de superar estos obstáculos y llevar una vida feliz. Marie y Sasha son un ejemplo de lo importante que es luchar por cada instante de vida.

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