Los moretones no parecían graves: una niña de 7 años pierde un pie

ADVERTENCIA: este artículo contiene imágenes que podrían perturbar a algunos lectores.

El día que Aimee Partridge se casó con su pareja, Craig, todo salió perfecto y las familias de ambos no podían sentirse más felices.

Por supuesto, su hija, Brogan, de 7 años de edad, también estuvo presente y se unió a la alegría de los invitados. Pero 14 días después ningún miembro de la familia era capaz de recordar el buen humor de ese hermoso día.

Justo después de la boda, la chica tenía algunos moretones en las piernas. Nada inusual en un niño que corre y juega mucho, pero las manchas cada vez más numerosas. Los preocupados padres llevaron a Brogan al médico, pero en la clínica no se tomaron muy en serio los cambios en el cuerpo de la pequeña paciente.

Sin embargo, los moretones no desaparecieron, al contrario, se extendieron por toda la piel de Brogan.

Brogan sufría de meningitis, causada por una infección meningocócica. Esta resistente enfermedad es transmitida por la bacteria Neisseria meningitidis, que afecta especialmente a los niños y que sigue siendo muy peligrosa en la actualidad: el 10 por ciento de los pacientes muere a causa de ella.

Los síntomas más comunes de la meningitis son dolor de cabeza severo, fiebre, dolor en las extremidades, vómito y alta sensibilidad a la luz. Sin embargo, con la meningitis también pueden aparecer erupciones cutáneas y sangrado de la piel, especialmente en niños, o, como en el caso con Brogan, moretones inexplicables.

Cuando los médicos se dieron cuenta de lo que le pasaba, era casi demasiado tarde. En el Hospital Infantil de Birmingham, tuvieron que enfrentarse a una tarea terrible: para detener la infección y salvar la vida de Brogan, no les quedó más remedio que amputar el pie izquierdo de la niña de 7 años. 

Cuando sus padres se enteraron de las malas noticias, estaban conmocionados pero se armaron de valor para hacer lo que fuera necesario para salvar a Brogan.

Este período y los meses siguientes fueron una dura prueba para la familia. Después de una larga y dolorosa recuperación, Brogan tuvo que aprender a caminar de nuevo con la ayuda de una prótesis. 

Afortunadamente, la niña recibe mucha ayuda de sus amigos y parientes.

Durante los 2 siguientes años, la niña aprendió a moverse por todos lados con su pie artificial de forma segura y flexible. Pero la meningitis bacteriana es una enfermedad verdaderamente cruel y persistente. Tiempo después, los médicos descubrieron que la infección no había desaparecido completamente del cuerpo de Brogan y que probablemente tendrían que amputarle el otro pie.

La vacuna contra las infecciones meningocócicas han estado disponibles durante las últimas 4 décadas: son efectivas y están avaladas por los sistemas de salud internacionales. Por desgracia, Brogan no estaba protegida contra la terrible enfermedad. Podría haberle ahorrado mucho dolor y la pérdida de sus pies.

Brogan y sus padres no han dejado de apoyarse y ayudarse durante todo este tiempo. Ojalá que la fuerza de voluntad de esta chica nunca se vea socavada.

Créditos:

Newsner

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