Abandonado en la carretera: tras 3 horas, la mujer consigue liberarlo de su pelo

Florida (EE.UU.). Noche cerrada. Una carretera totalmente a oscuras. Los coches pasaban, nadie se detenía. Nadie parecía apreciar que había alguien que necesitaba ayuda urgentemente. Hasta que un par de mujeres lo vieron. Casi lo atropelló un coche. Entonces, salieron de su coche y se les partió el corazón: solo con mirarlo, se podía ver que el pobre perro había pasado por un infierno.

Pixabay

Las mujeres se apresuraron a subir al perro al coche, sacaron una foto y pidieron ayuda en Facebook. Ellas no se podían quedar con él y todos los refugios estaban cerrados a esa hora de la noche. Y ahí es cuando nuestra heroína llegó al rescate: Kari Falla, la dueña de la peluquería canina BGE Grooming, decidió abrir su local en mitad de la noche para liberar al perro de ese pelaje que no lo dejaba ni siquiera caminar. 

"En cuanto vi la publicación en Facebook, supe que el perro necesitaba ayuda INMEDIATAMENTE. Me puse en contacto con las personas que lo encontraron y les dije que se reunieran conmigo en mi peluquería a medianoche y que le cortaría el pelo de forma gratuita", cuenta Kari. 

Tres horas son las que tardó Kari en liberar a este pequeñín de la trampa de pelo que lo cubría... ¡y este es el resultado!

Y este es todo el pelo que le quitó la adorable peluquera. ¡No me lo puedo creer!

Kari cree que Lucky, el nombre con el que llamaron al perrito, nunca antes había recibido un corte de pelo. En sus 4 años de vida su pelaje había crecido a sus anchas hasta hacer que el pobre perro no pudiera caminar más. "Ha sido la situación más perturbadora que he vivido nunca. Olía a muerte. No podía andar. No podía hacer sus necesidades. Su cuerpo entero parecía una momia de escayola. Estaba infestado de pulgas. Tenía una correa muy larga que parecía adherida a su piel", explicó Kari entre lágrimas. 

Después de su corte de pelo, Lucky recibió un baño reparador (¿quizá el primero de su vida?) y al día siguiente lo llevaron al veterinario, donde descubrieron que estaba ciego y sordo, y que, además, no llevaba ningún microchip que los ayudara a encontrar a su dueño. 

Ahora Lucky está en buenas manos con una familia de acogida que le está dando todo el amor que el pobre no ha recibido nunca antes. ¡Mira qué feliz está moviendo su colita en el vídeo de abajo! Esperamos que Lucky siga recuperándose de los malos recuerdos y que tenga una vida muy feliz. 

 

Créditos:

The Dodo

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