Mujer incuba un huevo y cuando se abre descubre un emú

Charlotte Harrison es madre de 3 hijos y tiene 24 años. Y ahora se ha hecho famosa por tener la mascota más rara que te podrías imaginar…

Un día, su padre le envió dos huevos grandes y de color verde para que intentara incubarlos. Su hija ya había intentado varias veces criar gallinas a partir de huevos y, de hecho, lo había logrado gracias a su incubadora casera. 

Apenas recibió los huevos, los metió a la incubadora y ajustó la humedad y el calor de acuerdo a información que encontró en Internet. Día a día, pesaba los huevos y revisaba que se encontraran bien. Pero al noveno día, descubrió que uno de ellos se había podrido.

Triste, tuvo que botarlo a la basura, pero sin perder las esperanzas con el otro. Durante el tiempo en que continuaba incubándolo, buscó videos en Youtube para aprender a chillar y a silbar como un auténtico pájaro. Así que de vez en cuando sacaba el huevo de la incubadora, lo ponía sobre una toalla y comenzaba a hacer extraños sonidos frente al huevo. 

Sus hijos la ayudaban con el proceso y nombraron al huevo “Kevin”.  Un día, mientras practicaba sus silbidos de pájaro, escuchó un ruido que provenía desde el interior del huevo. ¡El polluelo estaba vivo! Loca de alegría, Charlotte siguió esforzándose por lograr que naciera sano en este mundo.

Y, a los 47 días después de haber recibido el huevo, el cascarón empezó a romperse. La excitación llenaba a todos los miembros de la familia mientras veían el increíble acontecimiento. Durante 4 horas estuvieron ayudando y apoyando a que el polluelo rompiera todo el cascarón, hasta que nació…

¡un pequeño emú! Así es, un ave tan grande como un avestruz y que llega a medir hasta 2 metros de alto. Desafortunadamente, el pequeño nació con una patita mala, por lo que Charlotte tuvo que vendarla y esperar a que sanara. A los dos días, la patita estaba curada y lista para sostener a su pequeño dueño. 

Charlotte cuenta que, al haber ayudado a que naciera, ahora se siente como una madre para el pequeño Kevin, y parece que él también siente lo mismo, ¡pues la sigue a todos lados!

Al poco tiempo, el ave medía 30 centímetros, se alimentaba principalmente de zanahorias y alimento para gallinas (aunque vimos por ahí que también es amante del brócoli). Le gustaba jugar con los niños de la familia, ser acariciado y dormir enrollado en la pierna de Charlotte. 

Pero aunque era un miembro más de la familia y se llevara bien con los humanos, Kevin es un ave que necesita de más espacio para vivir. Estas aves alcanzan un tamaño superior al de 180 centímetros y son sumamente peligrosas para los niños.

Cuando las autoridades vieron los videos de esta joven, no lo pudieron creer. Entonces lanzaron un comunicado del peligro que significa tener un emú como mascota y advierten que no debería transformarse en una práctica común. 

Kevin vivió con su familia durante un tiempo, pero las autoridades se lo llevaron ya a un lugar adecuado para un ave de su especie y tamaño. Esperamos que allí pueda crecer sano y fuerte, y su familia pueda visitarlo cuando quiera. 

Créditos:

The Sun

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