Conmovida por el gesto de un indigente, decide ayudarlo a cambiar su vida

¿Quién no ha perdido alguna vez la cartera o el teléfono después de una noche de fiesta con los amigos?

Daisy Owen, por ejemplo, perdió su bolso en una fiesta en Bolton, Inglaterra. Estaba pensando en comprarse un nuevo iPhone y cambiar todas las cerraduras de su apartamento cuando, dos días después, recibió un mensaje muy raro de una amiga. 

Según le dijo su amiga, un indigente la había hecho unas preguntas con el objetivo de localizarla y regresarle su bolso, el cual había encontrado en la puerta de un bar. No se lo pensó dos veces y corrió a buscarlo. 

Paul Calderbank era el hombre que encontró su bolso. Si hubiera vendido el teléfono habría podido comer bien y dormir algunas noches en un sitio calientito, en una cama normal, pero su sentido de la honradez resultó ser más fuerte. 

"Ahora soy una persona honesta y me siento muy bien haciendo lo correcto", dice. 

Tomando en cuenta los prejuicios que la gente tiene sobre los indigentes, también escribió una nota que puso en el bolso: "No quería contárselo a nadie en la ciudad porque habrían tratado de convencerme de que pertenecía a alguno de sus amigos", dice el mensaje. "No se puede confiar en nadie en este lugar y me preocupaba que alguien pensara que yo me había quedado con el bolso". 

Había un poco de dinero en el monedero, pero Paul no tomó ni un céntimo. Estaba más interesado en encontrar a la dueña: "¡Tenía muchas ganas de hacer un trabajo de detective para localizar a Daisy!".

Para Daisy esto parecía casi como un milagro: "Se pasó dos días preguntándoles a chicas de mi edad si me conocían, porque realmente deseaba regresarme el bolso".  

Gofundme

Este gesto la conmovió profundamente, por lo que esta joven decidió abrir una página en GoFundMe para reunir donaciones con las cuales darle a Paul un lugar donde vivir, ropa de invierno y comida caliente. Desde el 18 de septiembre, 278 personas han decidido ayudarle, y Daisy ya ha recaudado £ 2,925 (unos 3,298 euros).

Gracias, Paul, por recordarnos que esos hombres y mujeres "invisibles", con quienes nos cruzamos a diario sin mirarlos, merecen mucho más atención y cuidados de lo que algunas veces les damos. Le deseamos a este ejemplo de humanismo días mejores y más cálidos lo más pronto posible. 

Créditos:

Daily Mail

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