Perro muerto de hambre suplica ayuda a un hombre en un barco

David Foster, originario de Irlanda del Norte, estaba de vacaciones en la selva del Amazonas. David iba en barco descubriendo la zona hasta que decidió hacer un descanso en una playa de arena blanca.  

Mientras estaba allí, avistó en la distancia un animal negro que destacaba contra la blanca arena. Al acercarse a la criatura, supo rápidamente que no se trataba de un animal salvaje, sino de un perro. Cuando el negro animal se acercó a David moviendo el rabo, al británico se le rompió el corazón. 

Facebook/David Foster

"Íbamos con el barco cuando decidimos espontáneamente parar en aquella preciosa playa. Entonces vi de pronto un perro en la lejanía y pensé para mis adentros: '¿Qué hace ese perro aquí?'. Era muy raro porque estábamos lejos de cualquier civilización". 

Facebook/David Foster

Se trataba de una perrita negra, famélica y con innumerables heridas en el cuerpo. El pelo lo tenía muy fino y estaba cubierta de pulgas y garrapatas. Su estado era tan terrible que los buitres ya la sobrevolaban. 

"Enseguida vino corriendo hacia mí y me di cuenta de lo terrible que era su estado. Sus heridas sugerían que la habían golpeado. La perrita estaba más cerca de la muerte que de la vida, y yo sabía que si la dejábamos ir, estaríamos enviándola a morir". 

David dio a la perrita, a la que llamó "Negrita", algo de comer y la llevó sin más preámbulos al barco. De inmediato se pusieron en marcha hacia la ciudad más cercana en busca de un veterinario. Por suerte, encontraron uno que examinó a Negrita. Primero la trató contra las pulgas y garrapatas y curó sus muchas heridas. 

Cada día que pasaba al cuidado de David, Negrita iba recuperando más y más las fuerzas. Se hacían tanto bien el uno al otro que al cuarto día, David decidió quedarse con Negrita y llevársela a Reino Unido con él. Pero esto no era tan fácil.

Para poder salir de Brasil, Negrita debía estar completamente sana. Para ello, durante meses tuvieron que hacerle análisis de sangre para asegurarse de que no transportara ninguna enfermedad a otro país. 

David es, de hecho, el fundador de una ONG llamada "Play for Strays", dedicada a recolectar juguetes que la gente dona para perros de refugios. David luego da estos juguetes a organizaciones sin muchos recursos. Por este motivo, el británico tiene contacto con protectoras de animales de todo el mundo, incluso en Brasil. A ellas es a quienes pidió ayuda entonces para Negrita. 

Tamis, una amiga brasileña que trabaja en una protectora de animales, fue quien por fin le prestó la ayuda que necesitaba. Tamis se quedó con la perrita, ya que David tenía que volver a Irlanda del Norte. 

De vuelta en casa, David contó la triste historia de Negrita en la página de Facebook de Play for Strays. En muy poco tiempo empezaron a llegar donaciones de todo el mundo para ayudarle en la costosa tarea de traer a Negrita a Reino Unido. Entretanto, la protectora animal "Canto da Terra" se comprometió a pagar los gastos de alimentación de Negrita para que recuperara las fuerzas lo antes posible mientras estaba bajo el techo de Tamis. 

Cinco meses después llegó la hora. Negrita estaba lista para emprender el largo viaje desde Brasil a Irlanda del Norte. Allí la recibió David, que la trató con todo el amor y cuidados que la perrita no tuvo por mucho tiempo. Después de cinco meses en su nueva casa, la perrita se había recuperado de tal forma que estaba casi irreconocible. 

Aquí puedes ver la increíble transformación de Negrita en vídeo: 

Gracias a la ayuda de David, Negrita se transformó de dolorida oruga a resplandeciente mariposa. El amor y afecto es todo lo que necesita un ser vivo torturado para ser feliz. 

Créditos:

The Dodo

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