Perro viejo y calvo detiene un coche para pedir ayuda

Danielle Finley y su novio conducían por un remoto camino de tierra para ir con sus perros de excursión. De repente, un pequeño animal saltó de la nada hacia el coche de esta pareja de Pensilvania, EE. UU. A primera vista, no pudieron identificar al ser de los pocos mechones de pelo. Pero como no huyó, los excursionistas decidieron detenerse. "Vino corriendo y miró el auto", recuerda Danielle.

Solo entonces se dieron cuenta de lo que tenían frente a ellos: era un perro, pero en unas condiciones lamentables. Estaba completamente demacrado y su piel negra había perdido casi todo su pelaje. La pareja le dio agua y comida, que el cuadrúpedo se tragó a la velocidad de un rayo.

Danielle y su novio sabían que el terrier al que le pusieron el nombre de Phil necesitaba ayuda urgentemente y no podían dejarlo en el camino. Enseguida llevaron al viejo perro al veterinario. Para sorpresa de todos, Phil no padecía sarna causada por ácaros, sino que había perdido todo su pelaje por estar expuesto a las inclemencias del clima durante mucho tiempo. Sin embargo, el veterinario sospechaba que el animalito no siempre había vivido en la calle:

"Sus dientes están desgastados, probablemente porque estuvo en una jaula todo el tiempo. Supongo que el dueño de Phil lo abandonó porque tenía demasiados problemas de salud".

Danielle y su novio estaban muy preocupados por el destino del perrito, que necesitaba urgentemente un nuevo hogar. No lo dudaron ni un segundo: "Amamos a los animales. Ya tenemos tres perros, ¿por qué no adoptamos uno más?".

Al final, recibir una gran dosis de amor fue probablemente la mejor medicina: el cuerpo de Phil se ha ido llenando poco a poco de una fina pelusa parecida a la del melocotón. "Tiene mucho más pelaje que cuando lo encontramos", dice su nuevo dueño muy contento. "Pero no deja de verse un poco raro. ¡Algunos piensan que parece una hiena!". Los rescatadores de Phil, sin embargo, no se preocupan por su apariencia: el pequeño de cuatro patas se ha ganado su corazón.

"Tiene esa mirada en los ojos todo el tiempo, como si estuviera agradecido. Como si no pudiera creer que ahora su casa es un lugar acogedor", dijeron los protectores del can. "Es un perro tan dulce. Y estamos muy felices de que esté con nosotros".

Phil tiene suerte de haber conocido a esos amantes de los animales en aquel camino. No solo le han dado un nuevo hogar, sino también todo el afecto que le habían negado durante toda su vida anterior y que ahora absorbe como una esponja. ¡Un merecido final feliz!

Créditos:

The Dodo

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