Perros mantienen viva durante 3 días a excursionista tras una caída

Cuando el pasado noviembre Annette Poitras fue de paseo con sus tres fieles perritos por el bosque, lo único que esperaba era respirar un poco de aire puro en compañía de sus amiguitos.  

Pero aquella lluviosa tarde de otoño, esta mujer de 56 años iba a aprender algo de sus mascotas que jamás olvidaría. Los cuatro se habían adentrado en los espesos bosques de la ciudad canadiense de Coquitlam, en la Colombia Británica, para disfrutar de un día de senderismo. 

Para Annette, que es cuidadora de perros de profesión, la caminata no suponía ningún reto especial. La mujer estaba ya acostumbrada a caminar durante horas con sus perros por terrenos difíciles.    

Sin embargo, en esta ocasión, Annette resbaló en una zona con barro y cayó por una pendiente antes de poder recuperar el equilibrio. Cuando quiso levantarse, se dio cuenta de que se había lesionado la pierna. No podía ponerse de pie ni, mucho menos, andar.

Pero cuando quiso usar su teléfono para pedir ayuda, se dio cuenta de lo grave de su situación: al caerse, su teléfono había salido de su bolsa y no lo encontraba por ninguna parte. Sabía que su marido se preocuparía si no llegaba a casa en las próximas dos horas, pero ¿cuánto tiempo tardaría en venir a buscarla? Annette estaba sola en medio del bosque, no podía andar y pronto haría mucho frío. 

Sin embargo, la mujer no estaba completamente sola. Cuando sus perros se dieron cuenta de que su dueña no podía levantarse, cada uno de ellos se asignó un papel en su cuidado. Uno se quedó vigilándola, otro buscó comida en los alrededores y el tercero se acurrucó junto a ella para mantenerla calentita. 

Al llegar la noche, uno de los perros cavó un hoyo en la tierra para poder dormir protegido. Annette hizo lo mismo y pudo acostarse en un lugar más cómodo y caliente. 

Pasaron tres días. Annette estaba empapada, medio congelada y hambrienta. Sin embargo, sus perros no la dejaron sola ni un momento. Entonces la mujer escuchó un maravilloso sonido: un helicóptero sobrevolaba los árboles.

Annette sabía que no tendría otra oportunidad como aquella. Usando manos y rodillas, se arrastró a un claro, desde donde hizo señas con su chaqueta hacia el cielo. El personal de salvamento la avistó por fin. 

Unas 100 personas, entre personal de salvamento y voluntarios, llevaban días buscándola y no ocultaron su júbilo al encontrarla. La familia de Annette recibió a sus perros como los héroes que habían sido. 

Annette tuvo que permanecer ingresada en el hospital unos días, pero no sufrió daños permanentes. Sus rescatadores peludos solo necesitaban sus camas calentitas y abundante pienso para recuperarse.  

¡Qué animales tan fieles! Los mejores amigos que alguien puede tener en una situación de emergencia, ¿verdad?

Créditos:

The Epoch Times

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